Durante un tiempo se pensó que las cámaras de vídeo digitales, dotadas de la opción de captura de foto fija, acabarían con la existencia de las cámaras compactas fotográficas... no ha pasado mucho tiempo, y todas estas teorías se han invertido, ahora son las compactas las que graban vídeos de alta calidad (HD), poniendo comercialmente en un claro "jaque y mate" a las cámaras de vídeo, tras un marcado declive de ventas año tras año. Incluso los teléfonos móviles de última generación se vislumbran en el horizonte como un una posible amenaza para ambas.
La tecnología avanza a un ritmo trepidante, forzando situaciones y gustos de mercado que hace imprevisible el futuro en el mundo de la imagen... nada está claro, ni siquiera a corto o medio plazo. Sanyo nos presenta un especial punto de vista con sus denominadas "Cámaras Duales", un producto que pretende aunar el entorno multimedia de imagen y sonido. Fotografía, vídeo, y sonido estéreo forman un todo único en este peculiar concepto, incluso haciendo un tímido (por ahora) guiño a las comunicaciones inalámbricas, gracias a las nuevas tarjetas SD Eye-Fi, con almacenamiento de memoria para datos y emisor integrado de Wi-Fi.
Ante todo, y esto hay que tenerlo muy claro, no se puede juzgar a la ligera un producto como el que analizo en esta ocasión, una "Cámara Dual" de tipo slim, la Sanyo Xacti VPC-CS1. Para el fotógrafo purista su ergonomía puede ser algo aberrante, y de hecho no es plenamente cómoda para quienes pertenecemos al segmento de la fotografía pura y dura, pero es cierto que si uno se acostumbra a la CS1 no es un producto tan incoherente para el fotógrafo. Por este motivo, y por la innovadora tecnología que esconde en su pequeño cuerpo, esta "Cámara Dual" merece ser comentada con detenimiento. No es perfecta, pero es un punto de partida con buenas iniciativas, con un rendimiento muy adecuado a nivel de fotografía y vídeo, y que esperemos le seguirán modelos cada vez más depurados.Bajo la luz del flexo halógeno de mi mesa de trabajo se encuentra una pequeña caja minimalista, pero elegante, en color predominante negro, con zonas en tonos verdes, y caracteres en blanco. En ella hay referencias muy marcadas de las funciones avanzadas del producto, su equipamiento de serie, y lugar de fabricación (Made in Vietnam). El contenido se corresponde perfectamente con el contenido, todo bien ordenado y fácilmente identificable al abrir la caja. La máquina viene bien protegida en su interior, junto a la batería, el cargador, diversos cables, tapa a presión para proteger el objetivo (con cordón para evitar su pérdida), correa de cuero para la muñeca, documentación, y el CD de rigor con los programas precisos y el manual en varios idiomas, entre ellos el español.
De inmediato llama la atención el reducido tamaño de la máquina, toda en tono plateado (se comercializa en plata y en plata/rosa), y con unas formas muy redondeadas y prestas para ser descubiertas, como si del "Nuevo Mundo" se tratara, al menos para un fotógrafo acérrimo. El cuerpo tiene unas contenidas dimensiones (62,5x26,8x125,5 mm), con gran ligereza de peso (142 gramos, sin accesorios), estando realizada en plástico y metal, con unos acabados muy cuidados. La ergonomía es la de una especie de pistola de cañón ultra corto, precisando inexorablemente desplegar la pantalla para que comience a funcionar, proceso acompañado por una ligera música y voz femenina (que habla en idioma inglés). Claro está, para que la puesta en marcha instantánea de produzca, previamente se ha tenido que insertar la batería (debidamente cargada), y haber pulsado durante un segundo el pulsador de encendido general (ubicado en su interior). Con la CS1 cerrada, el frontal se caracteriza por la limpieza de formas, con el objetivo como elemento protagonista (no es emergente, a pesar de poseer zoom óptico), el iluminador por LED (no hay flash como tal), y la tapa de protección de los conectores de entrada/salida de datos (USB 2.0).
La parte trasera, de arriba a abajo, lleva los siguientes elementos: piloto lumínico funcional, botón disparador de la cámara fotográfica, balancín de control del zoom, botón disparador de la cámara de vídeo, y tapa para la ranura de la tarjeta externa de memoria. La zona inferior contiene la rosca estándar para el trípode, orificios para insertar la correa de muñeca, y una diminuta tapa plástica para la usar el cable del alimentador externo (opcional). El lateral derecho sólo luce las palabras: "Sanyo" y "Full HD 1920x1080".
El lateral izquierdo lleva el orificio doble de los micrófonos (estéreo) y del altavoz, además de la palabras: "Xacti" y "Full HD". Esta zona completa es la tapa protectora de la pantalla LCD-TFT panorámica de 2,7" y 230 KP de resolución, con 7 niveles de brillo y 285º de rotación. En ella se encuentran los mandos "Rec/Play", "Menú", "Mando Múltiple de Ajuste", y "Set". Bajo ella, en el cuerpo de la máquina, están el pulsador de encendido/apagado general de energía, y la tapa de acceso a la batería. Los mandos de ajuste y los menús de la pantalla son muy caros e intuitivos para su manejo, con la información precisa en todo momento. El indicador de carga de la batería sólo se presenta en la pantalla cuando está en modo de "ajustes".
El objetivo es un zoom de 9x reales (38-342 mm, en formato estándar de 35 mm), y 10x "avanzado" en modo vídeo, razonablemente luminoso (F2,8-F3,0, cierre máximo F8,0-F8,4), sin sistema de estabilización, compuesto por 12 elementos en 9 grupos (3 de ellos del tipo asférico, y 6 superficies asféricas), dotado con filtro de densidad neutra (DN). El sistema de enfoque puede ser AF (matricial de 9 puntos, o puntual) o manual, con rango desde 50 cm a infinito en gran angular y de 1 m a infinito en tele. El supermacro va desde 1 cm a 1 m en gran angular. Es una óptica bastante equilibrada, sin apreciarse distorsiones, aunque por el diseño y ergonomía del cuerpo, hay que tener cuidado con los dedos para que no aparezcan fantasmalmente en las fotografías o vídeos... Sólo se le podría pedir a Sanyo que el gran angular bajara hasta los 28 mm reales, para lograr un mayor campo de cobertura, especialmente en interiores, o para capturar grandes monumentos arquitectónicos y grupos de gente, por ejemplo. Hay que reseñar que el conjunto óptico es uno de los más pequeños del mundo en su género, con unas dimensiones de 29x36x12 mm.
El sensor es un CMOS de 1/5", con una resolución real máxima de 3,2 MP reales (2048x1536 píxeles) y 8 MP interpolados (3264x2448 píxeles), en formato 4:3. Es un sensor demasiado pequeño, notándose su efecto funcionando con bajas luces o sensibilidades altas. El procesador es razonablemente rápido y eficaz en su cometido. Lleva los siguiente modos de funcionamiento: "Automático", "Programado", "Prioridad de Velocidad" (13 posiciones), "Prioridad de Diafragma" (7 posiciones), "Manual", "Deportes", "Retratos", Paisajes", Nieve/Playa", "Fuegos Artificiales", y "Lámpara". Los filtros son: "Apagado", "Cosmético" (mejora de rostros), "Monocromo", y "Sepia". El sistema de estabilización, independiente su ajuste para fotografía y para vídeo, es de tipo digital, con control sobre el nivel de la Sensibilidad ISO, la cual tiene los valores: Automático, 50, 100, 200, 400, 800, y 1600 ISO.
El Balance de Blancos tiene el modo automático y 5 manuales. El rango de velocidades de obturación va de 1/1000 a 2 segundos (en vídeo de 1/1000 a 1/30 de segundo). La exposición puede ser matricial, ponderada central, y puntual/spot. La compensación EV es de +/- 1,8 EV, con pasos de 1/3 EV. Además del reconocimiento facial (de hasta 12 caras a la vez), la CS1 tiene el innovador sistema de reconocimiento de un color determinado (con memorización), con seguimiento del mismo de forma automática y continua. Otra mejora significativa en esta cámara es el "zoom sonoro", es decir, la grabación del sonido (estéreo) va discriminando la cobertura lateral de forma paralela a la de la cobertura de imagen con el zoom óptico, algo sumamente interesante a la hora de grabar un vídeo.
Las imágenes se graban exclusivamente en formato JPEG (4:3 o 16:9), con 6 tamaños en total (incluyendo los interpolados). La CS1 dispone de una memoria interna de 50 MB, con ranura adicional para las tarjetas SD, SDHC (hasta 32 GB), y SDXC (hasta 64 GB), además de las Eye-Fi (SD más Wi-Fi). Se puede grabar sonido, y vídeo con sonido (estéreo) en HD Full (hasta 1920x1080 píxeles, a 60fps), en formato MPEG4/MP4/AVC/H.264, permitiendo el uso del zoom óptico durante la filmación (muy de agradecer). Hay posibilidad de realizar algunas funciones de edición de las imágenes (fotografía y vídeo), tras ser grabadas. El iluminador (no flash) es por LED, con una cobertura de 10 cm a 1 m, algo justo para el cometido que tiene este tipo de elemento. La batería no es muy potente (Sanyo DB-L80), recargable de litio (3,7 voltios y 700 mAh), con una autonomía para 200 imágenes o 60 minutos de grabación de vídeo Full HD (según normas de la CIPA), aunque la gestión energética de Sanyo es bastante eficiente.
LLegado el momento del análisis sobre el terreno, lo primero que hay que acostumbrarse es a la especial ergonomía de la CS1. No es en si incómoda, sino que conlleva una forma distinta de manejar una cámara, especialmente para el fotógrafo más purista. Una vez habituado a la postura de como sujetar la máquina, y usar sus mandos (quizás un poco forzado el botón disparador de fotografía), lo primero que se aprecia es una mayor lentitud a la hora de realizar tomas intermitentes, puesto que no llevar permanentemente encendida la cámara supone desplegar/plegar la pantalla de continuo, y orientarla en cada caso. La posición de los dedos más cercanos al objetivo se deben vigilar, para evitar que salgan en las fotografías o vídeos. Pero bueno, esto es cuestión de hábito, aunque a unos les gustará menos que a otros.
En el plano técnico, he usado la CS1 permanentemente a la máxima resolución de 8 MP, aunque sean interpolados a partir de las 3,2 MP nominales del sensor. Si Sanyo la ofrece con esta posibilidad, he querido comprobar sus resultados al máximo rendimiento. Como el sensor es de tamaño muy pequeño, y la compresión de las imágenes en JPEG tampoco son grandes, se aprecia el ruido aún a sensibilidades no muy altas (incluso por debajo de los 200 ISO) en cuanto la luz no es medianamente elevada. En estas condiciones, a 400 ISO las fotografías pueden llegar a ser poco aceptables. Curiosamente, a 800 ISO es menos perceptible el ruido, pero el procesamiento de la electrónica es más agresivo, y la nitidez se resiente. Por encima de los 200 ISO es poco recomendable usar esta máquina, salvo que la luz sea buena. Los modos manuales y automáticos son suficientemente amplios para cualquier situación, así como la precisión de la exposición y del enfoque, especialmente en su modo "puntual". Incluso con luces cambiantes, los resultados son buenos, manifestándose un rango dinámico adecuadamente amplio, siempre y cuando el nivel lumínico no baje demasiado, como he comentado anteriormente.
Acompaño a esta prueba 6 fotografías variadas, pero significativas, y las habituales de la figura del ángel a 200 ISO, 400 ISO, 800 ISO, y 1600 ISO. Si se pincha sobre cada una de ellas se amplían a 650x488 píxeles, para una mejor visualización. Se puede apreciar que, con luces adecuadas, la calidad de imagen es muy correcta, incluso buena en bastantes ocasiones. En cuanto a los vídeos (he obtenido varios, en diversas circunstancias, aunque no los puedo colocar en mi blog), la calidad es muy correcta en modo Full HD, especialmente si las luces no son muy bajas. No obstante, el formato en Full HD no se visualiza correctamente con muchos programas informáticos, pero curiosamente uno de los mejores en este sentido es el Media Player de Microsoft, que viene de serie con el Windows, además de los programas que incluye Sanyo con esta máquina.
Estamos ante un modelo innovador. La "Cámara Dual" de Sanyo es prometedora en su planteamiento, pero debe ir depurándose en su desarrollo en próximas versiones. Un sensor de mayor tamaño y resolución nominal, un zoom óptico con mayor cobertura angular, y una batería más potente, serían los puntos más significativos para potenciar el concepto iniciado por la CS1. Su PVP de 299 es razonable para sus posibilidades y refinada estética/acabados. Es un modelo seductor en general, sobre todo para quien desea combinar la fotografía y el vídeo más acertadamente que con un teléfono móvil... al menor por ahora.Fotografías de la prueba:
Facilito 10 fotografías capturadas con la Sanyo Xacti VPC-CS1. Si se pincha sobre cada una de ellas se amplían para una mejor visualización (650x488 píxeles), especialmente para apreciar mejor su rendimiento en las diversas condiciones en las que han sido obtenidas:
Diafragma = F2,8
Velocidad = 1/40 segundo
Sensibilidad = 50 ISO
Distancia Focal = 185 mm
Programa = Programado
Diafragma = F2,8
Velocidad = 1/150 segundo
Sensibilidad = 50 ISODistancia Focal = 225 mm
Programa = Programado
Diafragma = F3,0
Velocidad = 1/60 segundo
Sensibilidad = 72 ISO
Distancia Focal = 337 mm
Programa = Programado
Diafragma = F2,8
Velocidad = 1/60 segundo
Sensibilidad = 50 ISO
Distancia Focal = 185 mm
Programa = Anti Movimiento
Diafragma = F2,8
Velocidad = 1/200 segundo
Sensibilidad = 50 ISO
Distancia Focal = 279 mm
Programa = Programado
Diafragma = F4,7
Velocidad = 1/700 segundo
Sensibilidad = 50 ISO
Distancia Focal = 208 mm
Programa = Programado
Diafragma = F2,8
Velocidad = 1/2 segundo
Sensibilidad = 200 ISO
Distancia Focal = 38 mm
Programa = Programado
Diafragma = F3,2
Velocidad = 1/3 segundo
Sensibilidad = 400 ISO
Distancia Focal = 38 mm
Programa = Programado
Diafragma = F2,8
Velocidad = 1/4 segundo
Sensibilidad = 800 ISO
Distancia Focal = 38 mm
Programa = Programado
Diafragma = F2,8
Velocidad = 1/8 segundo
Sensibilidad = 1600 ISO
Distancia Focal = 38 mm
Programa = Programado
Juan Carlos
Martín Martín
juancm.martin@telefonica.net